Las 12 casas astrológicas
Las doce casas dividen la carta natal en áreas de experiencia. Empiezan en el Ascendente y recorren identidad, recursos, comunicación, hogar, creatividad, trabajo, pareja, transformación, creencias, vocación, comunidad y vida interior.
Las casas responden “¿dónde?”
El planeta muestra qué está activo, el signo cómo actúa y la casa dónde se vuelve visible. Marte en la casa diez, por ejemplo, lleva impulso y competencia a la vocación, reputación o responsabilidad pública.
Una casa vacía no está ausente. El signo de su cúspide y su planeta regente siguen describiendo ese ámbito.
Casas angulares, sucedentes y cadentes
Las angulares —primera, cuarta, séptima y décima— anclan la carta. Las sucedentes consolidan recursos y continuidad. Las cadentes adaptan, intercambian y preparan el paso hacia el siguiente ángulo.
Esta clasificación aporta ritmo sin convertir unas casas en universalmente mejores que otras.
Cómo leer una casa
Empieza por el signo de la cúspide y su regente. Añade los planetas presentes y sus aspectos. Los sistemas de casas pueden ubicar límites distintos, por lo que conviene mantener el mismo sistema al comparar.
La repetición —varios planetas, una luminaria o el regente de la carta— suele pesar más que un factor aislado.
- Casa 1: identidad y enfoque
- Casa 4: hogar y raíces
- Casa 7: pareja e intercambio
- Casa 10: vocación y dirección pública
- Casa 12: retiro, cierre y patrones internos
¿Qué significa una casa vacía?
No significa que nada ocurra allí. Se interpreta la cúspide y el planeta que rige su signo.
¿Por qué cambian entre páginas?
Los distintos sistemas de casas calculan las cúspides de manera diferente.
¿Qué casas son más importantes?
Las angulares destacan, pero la relevancia depende de planetas, regentes y del tema consultado.